EEUU: El tercer debate entre Obama y Romney de cara a las elecciones presidenciales


 

El tercer debate entre Obama y Romney.

 

El plan atómico iraní fue uno de los temas centrales del tercer debate entre el presidente de EEUU y Mitt Romney. «Estaré con Israel si es atacado«, aseguró, aunque insistió en que las sanciones funcionan y criticó a Romney por impulsar una «acción militar prematura».

El presidente Barack Obama desafió decididamente a Mitt Romney en política exterior en el tercer y último debate de campaña la noche del lunes, al afirmar que «cada vez que usted ha ofrecido una opinión ha estado equivocado«. El republicano respondió con frialdad: «Atacarme no es una agenda«.

Con los dos hombres sentados en una mesa semicircular, los primeros momentos del debate no produjeron ninguna de las acusaciones y pocas de las interrupciones que marcaron el debate de la semana pasada. Pero tampoco hubo coincidencias sobre Libia, Siria, Rusia y otros temas de seguridad nacional en el encuentro en la Universidad de Lynn.

Sobre Irán, Obama fue tajante: “Mientras sea presidente de EEUU Irán no obtendrá un arma nuclear. Sería una amenaza a nuestra seguridad y a la de Israel. El trabajo que hicimos en cuanto a las sanciones ha funcionado. Le da a Irán la opción de tomar la vía diplomática y enfrentar a un mundo unido. Queríamos que todos los países participaran, hasta Rusia y China, porque si lo hacemos todos juntos será más importante”.

«Sería un error garrafal atacar Irán«, continuó, aunque aclaró: «Estaré con Israel si es atacado«. Y, tras desmentir que existe un diálogo uno a uno con Teherán, concluyó: «Los iraníes deben convencer a la comunidad internacional de que detuvieron su programa y someterse a las inspecciones. No vamos a dejar de poner presión”.

Romney se comprometió a ayudar a Israel si es presidente y afirmó que “no hay duda de la capacidad de Irán de tener armas nucleares”. “Es una amenaza a nuestros amigos y a nosotros. Tenemos que disuadirlos para que no tengan armas. Hay que acusar a Ahmadinejad de terrorista, me aseguraré de que Irán no vaya a ninguna convención internacional. La opción militar es el último recurso”.

“El presidente dijo que las cosas van tan bien. Pero yo veo a Irán cerca de una bomba. A los yihadistas aumentando en número y a Siria con 30 mil muertos”, agregó.

Obama respondió recordando algunascontradicciones de su rival. “Usted se refiere a temas como hablar con los israelíes pero antes dijo que jamás lo haría, de la misma forma que dice que debería haber acabado la guerra en Irak o que era una locura ir detrás de Khadaffi. Dijo que no debíamos mover cielo y tierra para ir detrás de Bin Laden”, enumeró.

Frente a las críticas de Romney por mostrar a los Estadios Unidos débiles ante Irán, el mandatario lo increpó: “¿Cuándo hablamos de estas sanciones, las más duras de la historia, usted dónde estaba? Estaba invirtiendo en una empresa china que hacía negocios con Irán”

Romney afirmó que a pesar de las primeras esperanzas, la caída de regímenes en Egipto, Libia y otros sitios en el último año ha generado «una creciente ola de caos». Indicó que el presidente no ha logrado integrar una política coherente para lidiar con el cambio que ha barrido el Medio Oriente, y agregó ominosamente que un grupo similar a Al-Qaeda se ha apoderado del norte de Malí.

Anticipándose a una de las más frecuentes afirmaciones de la campaña de Obama, Romney dijo sobre el hombre sentado a su lado: «Lo congratulo por haber eliminado a Osama bin Laden y atacar el liderazgo de Al-Qaeda. Pero no podemos, a través de matanzas, salir de este lío. … Debemos tener una estrategia integral».

 

Obama replicó que él había terminado la guerra en Irak, que estaba en camino de terminar las operaciones de combate estadounidenses en Afganistán y que había prometido llevar ante la justicia a quienes atacaron la embajada de los Estados Unidos en Bengasi el mes pasado, un ataque que dejó muerto al embajador del país en Libia y a otros tres estadounidenses.

Aunque se esperaba que ambos retomaran sus cruces por el ataque a la embajada estadounidense en Bengasi, cuando el tema fue sugerido por el moderador tanto Obama como Romney se desviaron para hablar de la Primavera Árabe.

“Necesitamos ver un cambio total en elMedio Oriente, más esperanzador, para que haya más participación. Pero hemos visto una cantidad de eventos muy perturbadores”, señaló el candidato republicano. “Tenemos que hacer que el mundo musulmán rechace a los extremistas por sí solo, no queremos otro Irán”, agregó.

Obama por su parte defendió el trabajo que su administración está haciendo frente a los sucesos en Siria. “Lo que hemos hecho es organizar a la comunidad internacional poniéndonos de acuerdo en que Bashar al Assad debe irse”, afirmó pero aclaró que “al final serán los sirios lo que deberán tomar la decisión.

“Lo que vemos es que para ayudar la oposición –esto es un paso muy riesgoso- primero debemos estar completamente seguros de que estamos ayudando a nuestros amigos y no que estamos dándole armas a nuestros enemigos”, señaló.

Coincidentemente, Romney dijo que quería una intervención militar allí. “El rumbo correcto es identificar a la oposición organizada en Siria y ayudarlos en forma de consejos. Los que estén armados deben ser personas responsables. Tenemos que ser amigos de los que el día de mañana van a gobernar de forma responsable”, aseguró.

Obama golpeó a Romney por haber dicho durante la campaña que Rusia es el enemigo geopolítico número uno de los Estados UNidos. «Gobernador, cuando se trata de nuestra política exterior usted parece querer las políticas de la década de 1980, al igual que quiere importar las políticas sociales de la década de 1950 y las políticas económicas de la década de 1920«, señaló.

El enfrentamiento en la Universidad Lynn, en Boca Ratón, Florida, que duró 90 minutos, ofreció a los candidatos su última oportunidad para medirse entre sí frente a decenas de millones de estadounidenses. Ambos dedicaron sus fines de semana a prepararse, una señal certera de la importancia que le dan a este acontecimiento.

El encuentro, que versó sobre política exterior, se produjo cuando faltan dos semanas para el día de los comisios y en momentos en que las encuestas muestran una campaña muy reñida.

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