Arrancó el juicio por el rugbier atropellado en Mendoza


El eje del juicio está en determinar si ella lo mató a propósito o si, efectivamente, no lo vio.

A casi un año de la madrugada en la que Genaro Fortunato murió atropellado a la salida de un boliche en Mendoza y a horas de que empiece el juicio, el padre del rugbier de 25 años no tiene dudas de que no se trató de un accidente. Julieta Silva, la novia de la víctima y única acusada por el hecho, será juzgada por los delitos de “homicidio simple con dolo eventual” u “homicidio culposo agravado” en calidad de autora.

Genaro murió en la madrugada del 9 de septiembre de 2017, a la salida del boliche La Mona de San Rafael. Había discutido con Silva en ese lugar y, al salir, ella se subió a su auto y él quiso impedir que se fuera.

Lo que ocurrió después es lo que se trata todavía de entender. De acuerdo al testimonio de un cuidacoches, el joven se puso delante del vehículo y hasta intentó subirse al capot con tal de detenerla.

En ese momento la mujer arrancó el auto y atropelló a su novio. Después dio un giro en U y volvió a pasarle por encima, cuando ya estaba en el suelo. Ella aseguró no haberlo visto porque estaba muy oscuro, llovía y no tenía puestos sus anteojos.

El eje central del juicio será determinar si la acusada atropelló a su pareja por accidente o si lo hizo a propósito. En caso de que el tribunal determine que se trató de un homicidio culposo, la imputada arriesgará una pena de 1 a 5 años de prisión, aunque se trata de un delito excarcelable. Mientras que si se inclinan por el homicidio simple con dolo eventual, podría recibir una condena de 8 a 25 años de cárcel.

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