Denuncian penalmente “industria del certificado psicológico” en el municipio


El intendente Horacio Quiroga y el secretario de Gobierno, Marcelo Inaudi, presentaron esta mañana ante Fiscalía una denuncia por la proliferación de lo que denominaron una “industria del certificado psicológico”.

Piden a la justicia que investigue licencias prolongadas de unos 39 empleados. (Foto Prensa Municipalidad)

Piden a la justicia que investigue licencias prolongadas de unos 39 empleados. (Foto Prensa Municipalidad)

Se trata del caso de 39 empleados municipales (que acumulan en conjunto un total de 13.639 días no trabajados) con licencias por patologías similares diagnosticadas -en muchos casos- por el mismo profesional. En la presentación judicial se detallan irregularidades detectadas por una junta médica dispuesta por el Ejecutivo Municipal que determinó que al 50% de los agentes con tratamientos de larga duración le correspondía el alta médica.

“La denuncia da cuenta de la existencia de muchos certificados presentados que, de acuerdo a la información que hemos recabado, tienen indicios precisos acerca de la falsedad con la que habrían sido emitidos”, señaló Inaudi y detalló que entre los casos más destacados se encuentran empleados con 1.187, 1.140 y 1.012 días sin asistir a sus puestos de trabajo, amparados en la presentación de un certificado psicológico. “Ante esta situación, se decidió hacer una junta médica que descubrió que más de la mitad de los 85 casos estudiados estaba en perfectas condiciones de realizar sus tareas, ante lo cual se ordenó que se restituyan a sus lugares de trabajo”.

En noviembre del año pasado se determinó que 39 empleados acumulaban un total de 13.639 días no trabajados, un promedio de 350 por persona, con un costo promedio de salario neto para el municipio de casi $3, 4 millones más cargas patronales.

La junta, integrada por dos médicos laboralistas y un médico psiquiatra, detectó idénticos diagnósticos a diversos empleados por parte del mismo profesional y en fechas cercanas uno del otro, falta de sustento en los mismos y tratamiento deficitario en varios casos, incongruencias groseras entre diagnóstico y prescripción, casos serios y graves pero sin medicarse y personal con prescripción de reposo laboral pero que mantiene activo otro trabajo o realizan actividades como estudios universitarios.

“De lo anterior se desprende la evidente probabilidad de que muchos certificados en cuestión sean falsos y hayan sido emitidos por los profesionales con plena conciencia de su falsedad. Se trata de conductas que prevé el Código Penal en su artículo 295 pena con prisión de 1 mes a 1 año para el médico que otorgare un certificado falso”, aseguró el funcionario
“Esto nos permite inferir que nos encontraríamos frente a una industria del certificado psicológicoque se está poniendo de moda no sólo en el municipio, por eso le pedimos al fiscal que investigue la situación de distintos estamentos del Gobierno Provincial (como el Consejo Provincial de Educación) y distintos ministerios.

Muñidos de toda la información y el cruzamiento de la misma, creo que se van a encontrar los mismos psicólogos diagnosticando las mismas enfermedades”, añadió el secretario de Gobierno y adelantó que se exigirá al Poder Judicial que una vez que estén disponibles todos los antecedentes “se realice un trabajo de comparación de certificados y se arribe a la conclusiones que creo determinarán la falsedad de estas presentaciones”.

En ese marco, indicó que también se solicitará información al Instituto de Seguridad Social de Neuquén para “ver que tipo de medicación han consumido, dado que de acuerdo a los certificados llevan años de postración”.

Quiroga, por su parte, manifestó que en un primer momento “a nosotros nos empezó a preocupar el hecho de que hubiera tantos certificados por este tipo de patologías. Establecí reuniones con el gabinete permanentemente para determinar si teníamos algún funcionario que incurriera en maltrato laboral, pero no detecté a nadie que exija más allá de lo que requiera la función municipal”.
Entre las patologías más frecuentes en los certificados se encuentran depresión y falta de adaptación al ámbito de trabajo. “Lo máximo que se exigió fue que se marque tarjeta y vengan a trabajar a algunos que no estaban acostumbrados, y parece que les provocamos un trauma psicológico muy importante”, agregó el intendente.

En ese sentido, aseguró se irá “hasta las ultimas consecuencias” y que se accionará contra los “profesionales correspondientes y los empleados que han sido partícipes necesarios. Mientras tanto, con la junta médica se ha intimado para que se presenten en sus lugares de trabajo porque desde nuestro punto de vista ha cesado la vigencia de ese certificado y se ha determinado que no existían motivos para seguir haciendo uso de una licencia por una patología que no ha sido efectivamente demostrada”.

Inaudi también hizo referencia al papel de los profesionales y manifestó que “la denuncia es fundamentalmente contra ellos. De la documentación se van a acompañar todos los certificados para que los fiscales vean cuales son los profesionales que repiten los mismos diagnósticos y exactamente la misma enfermedad para los mismos pacientes y con un común denominador, no se curan nunca”, dijo y detalló que hay “algunos casos paradigmáticos, como una empleada que mientras estaba bajo licencia psicológica cursaba en la Universidad de Flores la carrera Psicología”.

También hizo referencia a un alerta emitido por el boletín informativo del Consejo Profesional de psicólogos del pasado 14 de marzo que advierte sobre la presentación de gran cantidad de denuncias en ese organismo por el mal uso hecho en la emisión de certificados psicológicos que indican reposo laboral.

Sin embargo -aclaró- “seguramente hay empleados que están haciendo un correcto uso de licencias y hay profesionales que se comportan adecuadamente”.

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