El kirchnerismo formalizará su maniobra para desplazar a jueces que investigan a Cristina


Los camaristas habían pedido un tratamiento urgente para evitar que los senadores rechacen hoy sus traslados irregulares realizados por el macrismo.

 

La Corte Suprema les dio una pésima noticia a los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi: en una resolución de cinco líneas les dijo que no opinará por ahora sobre su situación, lo que implica que el tribunal dejará que el Senado avance con la decisión, prevista para hoy, de rechazar sus designaciones por el mecanismo que utilizó el gobierno de Mauricio Macri para trasladarlos desde el Tribunal Oral Federal 4 a la estratégica Cámara Federal de Comodoro Py sin que pasaran por un concurso ni por el Congreso para obtener el “acuerdo” que prevé la Constitución.

Bruglia y Bertuzzi habían presentado un “per saltum” en un intento de obtener el respaldo supremo para frenar la revisión de sus nombramientos, y el lunes por la noche le pidieron a la Corte su “inmediata intervención”. La respuesta fue “téngase presente”, algo que en la jerga judicial se traduce como un desaire que, además, significa que los supremos avisan que se quedarán con la última palabra sobre esta polémica que envuelve a los nombramientos de jueces a dedo.

Bruglia, Bertuzzi y Castelli consideran que ellos ya tienen un derecho adquirido, que no hacía falta el acuerdo del Senado, que sus nombramientos están firmes y consentidos. Por eso iniciaron causas judiciales y se negaron a ir al Senado, cuya convocatoria tildaron de ilegal. En la comisión de Acuerdos, la oposición se ausentó utilizando los mismos argumentos de los magistrados cuestionados. Pero el oficialismo tiene mayoría y dictaminó por enviar rechazos a sus traslados al recinto.

Diga lo que diga la Corte en un futuro, los tres jueces no consiguieron parar el proceso del Senado con una medida judicial. Una mayoría simple, con la que el oficialismo cuenta, bastará para que sus traslados sean rechazados y deban volver a sus puestos originales. Lo más probable es que ese procedimiento se complete con un decreto del Poder Ejecutivo y, discuten los expertos, si debe pedirles que se retiren alguien más, ya sea el Consejo o el tribunal que tiene superintendencia sobre ellos, que sería la Cámara de Casación Penal Federal. Los medios alineados con la oposición interpretan este hecho como una ofensiva kirchnerista para desplazar jueces. Lo cierto es que la historia deja en claro que en un comienzo lo que hubo fue una ingeniería macrista para tener bajo control cargos claves.

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