El segundo año de Macri será una prueba aún más difícil que el primero


Así lo cree la revista británica, The economist. Además, asegura que «Ganancias generó dudas sobre la habilidad del Presidente para completar reformas que la Argentina necesita»

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La revista británica The Economist volvió a dedicarle un artículo al presidente Mauricio Macri y a las decisiones que su gobierno ha tomado hasta el momento.

Elogió los primeros meses de Cambiemos en el poder, aunque aclaró que «los argentinos han sido menos generosos con los elogios».

Al recordar que el Presidente puntuó su administración con un ocho, el artículo de la revista reflexiona: «La falsa modestia está justificada».

«Macri desmanteló las políticas populistas de su predecesora, Cristina Fernández de Kirchner», asegura el medio y enumera: «Redujo los controles de divisas; logró que el instituto nacional de estadísticas dejara de masajear las cifras de inflación; y resolvió una disputa con los tenedores de deuda pública, restableciendo el acceso de la Argentina a los mercados de capitales».

Sin embrago, aclara que «la economía sigue enferma».

Entre los datos con los que argumenta esta definición está la «caída del 1,8%» del PBI, la baja del «8% de la producción industrial», o el «derrumbe» de la construcción un «19%», para acentuar que «con las perspectivas de crecimiento retrocediendo, los dos bandos (del peronismo) han puesto sus diferencias a un lado».

En esa línea, el artículo de la revista consideró que el debate por la modificación del Impuesto a las Ganancias impulsado por la oposición «ya ha puesto en duda la capacidad de Macri para completar las reformas -a rígidas reglas laborales o a la burocracia excesiva- que Argentina todavía necesita».

The Economist dice que la propuesta del diputado del Frente Renovador, Sergio Massa, dejó a Macri en una encrucijada: «Aceptar su propuesta arruinaría sus planes de recortar el déficil en 2017 de 7.2 % al 6, 8 del PBI».

Pero, según la revista «un veto hubiera significado un retroceso con el pueblo», y destaca el impacto negativo que también esto hubiera significado para las provincias.

«Macri podría pensar que sus oponentes encontrarán más difícil obstruir sus propuestas una vez que sus decisiones hagan crecer la economía. El Gobierno aspira a un crecimiento del 3,5% en 2017 con la ayuda de las exportaciones agrícolas y con el fin de la recesión brasileña, el mayor socio comercial de la Argentina», reflexiona.

«Pero ninguna de estas opciones se ve asegurada. La recuperación de Brasil ha decepcionado. Y las exportaciones se verán afectadas a medida que más países se vuelven proteccionistas. El segundo año de Macri lo pondrá aún más a prueba que el primero», concluye el artículo.

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