El trigo argentino vuelve al mundo: primera exportación de la historia a México


Por primera vez en la historia, Argentina le venderá trigo pan a México, anunció ayer el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, quien destacó la apertura de un nuevo mercado para el cereal local.

El envío será de 30.000 toneladas, que se embarcarán en la primera quincena de diciembre, cuando comience a estar disponible la nueva cosecha triguera argentina.

Buryaile destacó que el trigo local “fue el más golpeado por las políticas de gobierno anterior” y que el ciclo 2016/17, tras la eliminación de retenciones y las trabas a la exportación, logró una producción de más de 18 millones de toneladas según los cálculos oficiales.

“Junto con el presidente Mauricio Macri estamos revirtiendo la situación (que afectó al trigo y el maíz, entre otros), y ganar mercados como el de México es la mejor señal que se puede dar. Tenemos que seguir por este camino”, remarcó el ministro de Agroindustria.

La operación para exportarle trigo a México se dio tras gestiones público-privadas de ambos países, que lograron consensuar condiciones fitosanitarias necesarias para concretar la venta, se destacó. El acercamiento para mejorar el intercambio comercial, sobre todo de productos agrícolas, se profundizó en el último año con México, sobre todo luego de la asunción del presidente norteamericano Donald Trump, que comenzó a buscar en Brasil y Argentina a proveedores de materias primas y subproductos que hasta el momento adquiría casi exclusivamente en Estados Unidos.

Hasta el momento, el principal destino del trigo argentino es Brasil, y se complementa con exportaciones a Argelia, el sudeste asiático, Chile, y Egipto entre otros.

Según los últimos datos oficiales difundidos por el Senasa, entre enero y julio pasados se certificaron exportaciones de trigo por más de 8,5 millones de toneladas. En ese lapso, Brasil adquirió más de 2,8 millones de toneladas del cereal, mientras Argelia se llevó casi un millón de toneladas.

En cuanto a las expectativas para la próxima cosecha de trigo, que entrará en el circuito comercial hacia fines de noviembre, están atravesadas por la incertidumbre derivada de las inundaciones. Es que de las 5,45 millones de hectáreas que se sembraron este invierno con el cereal, hasta la semana pasada, el 51% se encontraba afectada por excesos hídricos, “lo que dificulta el acceso a los lotes para realziar controles sanitarios y aplicar fertilizantes”, indicó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su último reporte semanal.

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