El vandalismo ahora llegó a las paradas lectoras


El vandalismo no dio tregua al tiempo, a menos de dos meses de inaugurarse las paradas lectoras cerca de la mitad sufrieron el ataque de personas desconocidas que con violencia arrancaron las imágenes y los textos que estaban plasmados en estas garitas de colectivos.

“Lamentablemente algunas paradas lectoras fueron objeto del vandalismo, arrancaron las imágenes que habíamos colocado ahí, imágenes que representaban textos de escritores argentinos y latinoamericanos”, dijo el secretario de Gobierno y Coordinación, Marcelo Bermúdez, quien recordó que estas paradas lectoras con producto del cumplimiento de la ordenanza Nº 13.447.

El funcionario manifestó su preocupación por estas situaciones que terminan perjudicando a los vecinos, “estas cosas porque servían de distracción de las personas que esperaban los colectivos, porque en esos minutos tenían la posibilidad de descubrir, autores, relatos y escritos”.

“Lamentamos muchísimo eso, vamos a reponer lo destruido y ojalá que estas cosas no vuelvan a suceder”, afirmó Bermúdez, quien contó que las que se encontraron rotas esta semana son las que se encuentran en el barrio Bouquet Roldan.

“Debemos como sociedad repensar nuestras acciones porque un refugio no es un lugar de poder, no es un lugar de ricos, es un lugar donde la gente se protege de las inclemencias climáticas mientras espera el colectivo”, agregó el funcionario.

“Necesitamos que se repiense esa situación a los efectos que los dineros públicos se usen en cosas productivas y no en reparar las cosas que hicimos”, consideró el funcionario y agregó que “todo lo que hace la Municipalidad es producto del aporte de los vecinos, entonces todo lo que se rompe se debe reponer y es dinero improductivo que podría ser usado para otras cosas”.

Las paradas lectoras se comenzaron a colocar en la última semana de mayo se ubicaron en Alcorta y Candelaria, en Sarmiento en intersección con Gatica y con Candelaria, en Durán y Chacabuco, en Tronador y Figueroa, en Paimún y El Manzano, en Riccheri y Tronador, en Mascardi y Salto Grande, en Luis Beltrán y Saavedra y en intersección con Anaya, y en Islas Malvinas y Mendoza.

La totalidad que se incluyen en esta propuesta se encuentra dentro del radio de siete bibliotecas populares: “Alberdi”, “Hugo Berbel”, “Salomón”, “Rodolfo Walsh”, “Escritores Neuquinos”, “Amaranto Suárez” y “Enrique Rocca”. En su interior, se pusieron en espacios ploteados escritos de Leopoldo Lugones, Gregorio Álvarez, Julio Cortázar, Gabriela Mistral, José Hernández, Oliverio Girondo, Alejandro Finzi, María Cristina Ramos, Quiroga, Borges y de Adolfo Bioy Casares.

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