Estacionó obstruyendo una rampa y recibió una dura lección


Ya no sólo hay que cuidarse de los inspectores municipales o de la grua cuando se comete una infracción de tránsito. También de aquellos que no soportan una indiferencia como la que muestra la foto capturada este sábado sobre la calle Mendoza de la capital neuquina.

Le pintaron el auto por obstruir una rampa para discapacitados.

La torpeza le salió cara. Foto: Manuel Pérez.

El conductor, a sabiendas o no, estacionó su auto importado justo donde había, debidamente señalizada, una rampa para discapacitados. Se desconoce al autor del alevoso graffiti que le pinto sobre la puerta izquierda de color negro la consigna «rampa». Pero de algo estamos seguros, el conductor ya sabe para que sirve una rampa.

 

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