Francisco envía un “experto” a investigar al obispo chileno acusado de abusos


A pesar de que el Papa hace dos semanas calificaban de calumnias las acusaciones contra Barros, el caso parece dar un giro de 180 grados.

Foto: Obispo Juan Barros.-

Desde el 2012 participa en el obispado de Malta, asignado por el entonces Papa Benedicto XVI. En aquel momento el Vaticano lo definió como un clérigo “muy respetado entre sus colegas de todo el mundo por sus habilidades para dar conferencias y su experiencia en temas de protección infantil”.

En una conferencia sobre abuso sexual en 2012 Charles Scicluna indicó que es importante “la necesidad radical de la víctima de ser escuchada atentamente, de ser comprendida y creída, de ser tratada con dignidad mientras emprende el fatigoso viaje de recuperación y curación”.

Sus atributos lo han llevado a ser el encargado de investigar los crímenes más graves para la iglesia católica. Estas transgresiones son actos que calzan en celebraciones “sacrílegas”, rupturas del secreto de confesión o pederastia.

Este último ítem ha significado al menos 78 denuncias públicas hacia clérigos en Chile, según la ONG estadounidense Bishop Accountability. Sin embargo dentro de ese total de acusados no se contabilizan a quienes figuran como testigos o encubridores. Precisamente al más bullado de este conjunto de clérigos vienen a investigar.

Barros en la mira
Hace más de tres años la organización de Laicos de Osorno piden que se investigue a Juan Barros, obispo de la ciudad, señalado como encubridor en el caso Karadima. Sin embargo tuvo que estar el Papa Francisco en Chile y sentir la presión mediática para que esta investigación diera un paso al frente.

El paso se llama arzobispo Charles J. Scicluna y desde octubre de 2002 es Promotor de Justicia en la Congregación para la Doctrina de la Fe, antes conocida como Santo Oficio de la Inquisición Romana y Universal, que se encarga de investigar y enjuiciar los crímenes más graves.

El canadiense con nacionalidad maltesa lleva 31 años ejerciendo como sacerdote y 22 de ellos trabajando en El Vaticano. A petición del Papa Francisco emprenderá pronto viaje al país para aclarar el caso que parecía cerrado luego de las palabras de Francisco.

De acuerdo con lo que establece el Código de Derecho Canónico, si Juan Barros es encontrado culpable se le suspendería de su estado clerical, pero no necesariamente quedaría excomulgado. Si el juez de la causa le impone un castigo, el acusado puede contra demandar y presentar, a su vez, pruebas en su defensa.

Cabe recordar que Scicluna fue clave en el caso Karadima al entrevistarse con Fracisco Javier Errázuriz luego de que José Andrés Murillo, James Hamilton y Juan Carlos Cruz hicieran sus denuncias.

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