Jubilaciones: quieren volver a la fórmula del gobierno de Cristina


La ecuación ya no incluirá la tasa de inflación. Se basará en la evolución de los salarios y la recaudación, en partes iguales. Es similar al sistema que rigió entre 2008 y 2017.

Ayer, el Gobierno definió la nueva fórmula de actualización para las jubilaciones que debe ser aprobada en el Congreso: no incluye la tasa de inflación y los aumentos regirán en base a la evolución de los salarios y la recaudación por parte del Estado.

Desde el oficialismo explicaron que la nueva fórmula se asemeja a la utilizada durante el gobierno de Cristina Kirchner, que rigió hasta el 2017 cuando la derogó la gestión de Mauricio Macri.

Según un comunicado del ministerio de Economía: «Una fórmula atada a la inflación no es deseable en la Argentina. Porque los ingresos de las jubiladas y los jubilados han perdido poder adquisitivo y el objetivo político es recomponer esos ingresos.»

«En diversos países, las fórmulas de movilidad se basan en inflación siendo que los precios en esos países crecen menos que los salarios, lo cual quiere decir que no hay un objetivo de recuperación real de los ingresos. Además, los niveles promedio y las variaciones de la inflación en esos países son mucho más bajos que los que se observan hace lustros en Argentina, lo cual les permite dar cierta previsibilidad al gasto previsional», agregaron desde la cartera que conduce Martín Guzmán.

El Gobierno insistió con que la fórmula propuesta que deberá comenzar a regir en el 2021, a diferencia de la sancionada durante el macrismo «generará un incremento del poder adquisitivo de los haberes; gracias al aumento del salario real y de los recursos de ANSES».

Sin embargo, la abogada especialista en previsión social Andrea Falcone, en entrevista con Infobae, analizó que «se introduce la variable recaudación para pagar menos. Si la fórmula es mitad variación de salarios y mitad recaudación es con el único objetivo de reducir los aumentos».

Falcone contextualizó la iniciativa del Gobierno en medio de la pandemia de COVID-19, «que nos deja con menos empleo y una fuerte reducción en el pago de aportes y contribuciones». Además, este año se otorgaron se otorgaron 135.000 jubilaciones menos que en años normales prodcuto del cierre de oficinas durante la pandemia, lo que significó un ahorro de $ 47.000 millones.

Desde el Gobierno explicaron que al incluir la recaudación en la fórmula, Guzmán apunta a «compartir el crecimiento y, al mismo tiempo, cuidar la sustentabilidad fiscal». Los técnicos de Economía entienden que la nueva ecuación permitirá reducir el actual déficit previsional. Reducir el déficit es una condición del FMI, y el gobierno necesita bajar al menos medio punto o algo más (del 4,5 estimado a menos de 4).

Por otro lado, se reincorporará el tope a los aumentos anuales, que no podrán ser superiores al crecimiento de los recursos totales de Anses (multiplicado por 1,03). Este tope estuvo vigente entre 2009 y 2017 y representa una pieza clave para evitar que los gastos crezcan sistemáticamente más que los recursos y el déficit previsional crezca sin control (como sucedió entre 2016 y 2019). Esta condición de sustentabilidad había sido eliminada con la reforma del 2017.

Además el Poder Ejecutivo informó que la actualización de las jubilaciones será semestral en lugar de trimestral, en marzo y septiembre, ya que de esta forma se «disminuye la volatilidad y reduce la pérdida de poder adquisitivo ante shocks inflacionarios».

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