La bella y la bestia, otra vez en TV


Para aquellos que todavía recuerden la serie La bella y la bestia de fines de los años ochenta protagonizada por Linda Hamilton y Ron Perlman, la aparición de una nueva ficción del mismo nombre -aunque ahora se estrene directamente en inglés- sólo podía ser una buena noticia. Especialmente al comprobar que aquel programa y esta nueva versión comparten equipo creativo. Claro que los nostálgicos estarán algo decepcionados porque en realidad la serie, que se estrenó anteayer por Universal, poco tiene en común -más allá de los nombres de sus personajes centrales- con aquella fantasía romántica que lograba combinar casos judiciales con un amor que tenía mucho de cuento de hadas. Ahora, los ingredientes son algo menos originales.

A saber: Catherine es una estudiante de derecho que se paga la universidad trabajando en un bar. Y en ese lugar ocurrirá la tragedia: su madre será asesinada y ella deberá huir hacia el bosque para no sufrir el mismo destino, del que la salvará un ser que ella llamará la «bestia».

Casi diez años después, la estudiante se transformó en una detective de la policía de Nueva York a la que le cuesta sostener un noviazgo y sigue obsesionada por la muerte de su madre, homicidio del que se siente responsable. Interpretada por la apropiadamente bella Kristin Kreuk (Smallville), Catherine se parece demasiado a muchas otras protagonistas de TV dedicadas a resolver el asesinato de la semana y resolver el misterio de su pasado que las atormenta. Así, el elemento diferenciador para la serie lo aporta «la bestia», que ya no es esa cruza de hombre y león de la serie original que contaba con la expresiva voz de Perlman (Hellboy), sino el doctor Vincent Keller (Jay Ryan), que con dos hermanos muertos en el atentado a las Torres Gemelas decide alistarse en el ejército y participar de experimentos que «cambian su ADN». Eso se traduce en unos ataques provocados por el exceso de adrenalina que lo convierten en algo no exactamente humano.

Escondido del mundo y viviendo una vida de recluso, Vincent no puede evitar seguir de cerca la vida de la chica que salvó además de intentar ayudar a quienes más lo necesitan en las calles de Nueva York. Así se dará el inevitable reencuentro entre la bella y su bestia, que comparten un pasado doloroso y podrían tener un futuro igual de complicado. Las escenas entre los protagonistas y el atisbo de una poderosa química entre ellos es lo que separa a Beauty & the Beast de los ciclos policiales más convencionales y lo que podría acercarlo un poco a su inspirado original.

BOMBEROS GENÉRICOS

Es probable que Chicago Fire, la serie de bomberos de Universal con la marca Dick Wolf en el orillo (véase La ley y el orden), sea recordada más por las recomendaciones de Lady Gaga en Twitter (su pareja, Taylor Kinney, es uno de los protagonistas) que por lo que pueda pasar en su ficción. El casting es tan predecible (incluye a Jesse Spencer, de House) como los casos genéricos: todo fue elegido para satisfacer a un segmento distinto del público. Funciona y se olvida inmediatamente.

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