La presidenta saludó a los «compañeros obreros», pero era el dueño de la fábrica


Ayer, en el acto desde Córdoba, cometió un nuevo «error» en sus clásicas videoconferencias con trabajadores del país.

A la presidenta Cristina Kirchner le gusta hacer videoconferencias para charlar con ciudadanos de todo el país, como lo demuestra en cada acto posible. Ayer, en la inauguración de una planta del grupo Fiat en Córdoba, volvió a hacerlo, pero este afán por charlar con compatriotas la hizo caer en un error, como ya ha sucedido previamente.

Durante el acto, que fue televisado, la Presidenta habló con trabajadores de diversas localidades cordobesas. En comunicación con Santa Rosa de Calamuchita, intercambió unas palabras con Eduardo Farías, un presunto operario de la Planta de Tratamiento de Residuos de Santa Rosa, construida con fondos nacionales, quien le agradeció por «la nueva fuente de trabajo».

«Está afónico porque es de Talleres [de Córdoba, que ascendió]. Cómo los conozco a todos ustedes yo. Cómo conozco a mis compañeros los obreros argentinos», dijo entre risas, despertando también risas cómplices de Farías. A continuación, Cristina lo felicitó por su trabajo y por la importancia de la planta para la localidad.

Sin embargo, como descubrió el diario La Voz, Farías no era un operario sino el propietario de la empresa Resimundo, tal como indica él mismo en su perfil de la red social Linkedln. Esa compañía es concesionaria de la planta de residuos, hace tiempo opera en la zona y a la cual le han rescindido el contrato varios municipios.

Según indica el medio local, el error comenzó con el intendente de Santa Rosa, Claudio Chavero, quien le pasó la palabra a Farías y lo presentó como «operario».

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