Las facturas de gas aumentarán 45% para usuarios residenciales y 58% para comercios


Los consumos más bajos tendrán las subas más grandes, de hasta 58%; también habrá alzas para los comercios y el GNC; el Estado continuará subsidiando el 38% del precio.

El Gobierno planteó, en el marco de las audiencias públicas que realizó para definir los futuros cuadros tarifarios del servicio, que deberían regir a partir del mes próximo, una suba de un 45% en promedio, con picos de hasta 58% para los clientes de menor consumo.

El subsecretario de Exploración y Producción del Ministerio de Energía, Marcos Pourteau, explicó en detalle la propuesta oficial de aumento y sus objetivos. De sus palabras se desprende que un usuario denominado R1 en la zona de concesión de Metrogas, con un consumo de 25 metros cúbicos mensuales, que representa un departamento pequeño, paga una factura de $ 127 por mes, pero deberá desembolsar $ 201 desde diciembre si el Enargas (el ente que regula el sector) acepta la propuesta de recomposición tarifaria prevista por el Gobierno. Eso representa una suba del 58 por ciento.

En la misma línea, un cliente denominado R3-2, que corresponde a una casa chica, pasaría de desembolsar los $ 384 que paga hoy a $ 596 a partir del mes próximo, con un aumento del 55 por ciento.

En tanto, los usuarios denominados R3-4, que son los que más consumen, tendrán un ajuste en su factura en torno al 40%. Eso se debe a que pasarán de pagar $ 1670 a $ 2342 por mes.

Las industrias y comercios también sufrirán nuevos aumentos. Entre los últimos, por ejemplo, la mayor parte debería pagar un 58% más a partir de diciembre, mientras que para una porción menor el ajuste sería del 38 por ciento.

También aumentará el gas natural comprimido (GNC), un combustible muy utilizado en vehículos, en especial en taxis y algunos utilitarios. Su valor mayorista pasará de US$ 4,44 a US$ 4,84 el millón de BTU, con un incremento del 9%. Sin embargo, su impacto final sobre los precios que pagarán los automovilistas puede variar de acuerdo con las decisiones comerciales que tome cada estación de servicio.

El carácter “regresivo” de los aumentos -a mayor consumo, el ajuste es menor- se debe en parte a la herencia tarifaria que recibió el Gobierno, dado que las tarifas más retrasadas eran las más bajas.

Según la versión oficial, los nuevos cuadros tarifarios implican que en promedio a lo largo de un año el 36% de los usuarios residenciales recibirá una factura media mensual inferior a los $ 250, mientras que el 57% de los consumidores tendrán una boleta inferior a $ 500.

En el caso de los usuarios de la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna, las subas serán menores.

También habrá un premio al ahorro. Quienes consuman un 30% menos que en 2015 tendrán una rebaja del 10 por ciento.

FUENTE: (CLARÍN)

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