Los paises emergentes dependen de Europa y EE UU


 

Christine Lagarde y Wolfgang Schäuble conversan durante la reunión del FMI en Tokio.

 

Desde Japón, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha pedido esta semana “actuaciones urgentes y con coraje” en la zona euro, principal foco de preocupaciones de la economía mundial. Pero no el único. Los economistas del Fondo han pintado un panorama apocalíptico si EE UU no aprueba un nuevo techo de deuda o cae en el precipicio fiscal, esto es, los drásticos recortes de gasto y subidas de impuestos que entrarían en vigor de forma automática si un acuerdo político no lo impide. Japón atraviesa una fase de inestabilidad política y lleva renqueando desde hace 20 años (un plazo en el que el crecimiento medio anual ha sido del 0,8% y la inflación acumulada, la de los 20 años juntos, es la misma que ha tenido España solo el mes pasado, el 0,7%). Y China no logra que la demanda interna tome el relevo de las exportaciones, golpeadas por el frenazo de las economías desarrolladas.

Con ese panorama en las cuatro principales economías mundiales, no es de extrañar que el FMI concluya que los riesgos de una grave desaceleración mundial son alarmantemente altos», según el informe presentado esta semana por su economista jefe, Olivier Blanchard, en Tokio, con motivo de la asamblea anual del organismo internacional.

Los técnicos del Fondo aún creen que las economías emergentes lograrán salvar el crecimiento mundial, pero son conscientes del contagio: “El bajo crecimiento y la incertidumbre de las economías avanzadas están afectando a los países emergentes y las economías en desarrollo, a través de los canales comerciales y financieros, que se suman a sus propias debilidades”, según Blanchard, que se remonta a 2009, el año de la Gran Recesión, para señalar que, como entonces, “el comercio exterior resulta ser un canal de contagio sorprendentemente poderoso”.

Blanchard, que esta semana ha provocado un pequeño terremoto en Japón con su estudio del efecto de los recortes en el crecimiento (mayor de lo que se pensaba en otros informes), lamenta que en la economía mundial hay “una sensación general de incertidumbre” y que los riesgos extremos, como los relativos a la viabilidad de la zona euro o a que se cometan errores graves en la política fiscal de Estados Unidos, continúan preocupando.

La zona euro, peligrosamente cerca de la recesión

El riesgo está ahí: hay una probabilidad de cada seis de que el crecimiento mundial caiga por debajo del 2%, lo que supondría una recesión en las economías avanzadas y un crecimiento lento en las emergentes y en desarrollo. Hace solo seis meses, el FMI decía que había una probabilidad de 1 entre 25. Y, en el caso de la zona euro, la probabilidad de una entrada en recesión es ya del 85%, según el Modelo de Proyección Global de los economistas del Fondo. Es decir, se da por hecha, cuando hace solo seis meses las posibilidades no pasaban del 50%. En realidad, aunque aún no se conocen los datos, es posible que entre julio y septiembre se haya consumado ese segundo trimestre consecutivo de caída del producto interior bruto (PIB). Le sigue Japón, con una probabilidad del 30% de entrar en recesión antes del primer trimestre del año próximo y EE UU, con algo más del 15%, según estimaciones incluidas en el informe Perspectivas de la Economía Mundial, elaborado por el Fondo.(Crédito foto: / REUTERS).

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