Megaemisión: Casa de Moneda imprime billetes de $1000 a todo vapor y no se importarán billetes


Desde el Banco Central informaron que los oferentes de papel moneda ofrecían plazos de entrega que no cumplían con lo pretendido por el organismo.

Hace algunas semanas se conoció que la Argentina iba a realizar una licitación pública internacional para importar billetes ante la imposibilidad de la Casa de la Moneda local de dar abasto con la emisión monetaria demandada. Sin embargo, esa operación quedó desierta.

​Desde el Banco Central informaron que los oferentes ofrecían plazos de entrega que no cumplían con lo pretendido por el organismo. Asimismo, sostuvieron que no hay faltante de billetes y que la Casa de Moneda garantiza la provisión de billetes en circulación.

La licitación pública internacional se abrió a inicios de julio y convocó a proveedores nacionales e internacionales que puedan venderle a Casa de Moneda 250 millones de papeles impresos y terminados con la imagen del yaguareté, esto es, billetes de $ 500, según detalló el diario Clarín.

En aquel momento se informaba que la Casa de Moneda argentina se iba a concentrar en la producción de billetes de $ 1000 -el circulante de mayor denominación-, pero iba a complementar la producción de lo que se obtuviera de la última licitación. Ahora deberá hacerse cargo -y únicamente- de todo el stock.

La cuarentena agudizó el problema porque, según los banqueros, duplicó la cantidad de efectivo que se demanda, lo que a su vez dispara los costos de traslado de los billetes.​

Asimismo, los casos de coronavirus en la Casa de la Moneda vio afectada la reducción de personal para la impresión de billetes.

La noticia de la apertura de la licitación implicaba que Argentina iba a volver a importar billetes realizados por completo en el exterior, como ocurrió durante el kirchnerismo vía convenios con Brasil y Chile.

En junio, las dos plantas impresoras del Banco Central pusieron en circulación 50 millones de billetes de $1.000, dos millones de billetes de 500, 12 millones de billetes de 200 y 540 millones de billetes de cien.

Las imprentas trabajan las 24 horas del día, con turnos de ocho horas. Pero la covid-19 ha complicado las cosas. En la planta que hasta 2012 pertenecía a la empresa Ciccone Calcográfica, 31 empleados contrajeron la enfermedad y hubo que paralizar la producción en dos ocasiones, la segunda por cuatro días.

En la planta de Retiro hubo solamente cuatro enfermos. La Casa de la Moneda asegura que la situación está normalizada, pero mantiene equipos de reserva para suplir posibles nuevas bajas, agregó el citado matutino español.

La necesidad de billetes no se relaja. El próximo pago de subsidios inquieta de nuevo a los bancos, encargados de su distribución. Jorge Brito, de Banco Macro, y otros responsables de entidades crediticias consideran urgente la creación de un nuevo billete de 5.000 pesos, como mínimo, para aliviar la escasez de papel moneda.

Brito asegura que los argentinos «han duplicado la cantidad de efectivo» que manejan y se queja de que los billetes pequeños dificultan el transporte y el almacenaje de dinero.

El Banco Central y el presidente de la República, Alberto Fernández, llevan meses estudiando la puesta en circulación de un billete de 5.000 pesos. Pero prefieren aplazarla de momento, quizá hasta el año próximo, para no suscitar sensaciones inflacionarias.

Desde que empezaron la pandemia y la consiguiente paralización económica, la inflación en junio fue de 2,2% (2019 se cerró con un 53,8% anual) y se espera llegar a diciembre de 2020 por debajo del 40%, si la gigantesca masa monetaria emitida estos meses no provoca distorsiones en los precios. Todo dependerá de cómo se desarrolle la pandemia en el país.

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