Misterio: hallaron huesos humanos en el Vaticano


Se investiga si el hallazgo tiene conexión con un resonante caso de principios de la década del 80.

Los investigadores que trabajan sobre los huesos hallados en un edificio adyacente al palacio de la Nunciatura vaticana, examinados para saber si se trata de los restos de la adolescente vaticana Emanuela Orlandi, desparecida en 1983, creen que podrían pertenecer a dos personas diferentes.

Un esqueleto “casi intacto”, que por un primer examen de la pelvis, podría ser el de una mujer, y otros fragmentos de huesos harían pensar en otra persona. Las primeras investigaciones sobre los restos humanos descubiertos durante las obras de refacción de un edificio anexo de la Nunciatura Apostólica no dan respuesta a si pertenecen a Emanuela Orlandi y también, a Mirella Gregori, las dos jovencitas de quince años desaparecidas por un intervalo de un mes y medio una y la otra, hace 35 años.

En la sede de la Nunciatura en la via Po, una residencia con un gran jardín, compuesta por un edificio principal y varias estructuras anexas, están en curso trabajos de refacción. Se trata de intervenciones extraordinarias sobre los edificios, y también trabajos de jardinería y de restauración de de algunas pinturas.

El lunes pasado, cuatro obreros trabajadores encontraron los huesos mientras hacían refacciones en el pavimento. Los cuatro, que ya declararon ante los investigadores, encontraron primero una pila de restos, incluyendo un cráneo, que hace pensar en un esqueleto casi intacto. Y luego otros fragmentos, en un punto diferente.

Los trabajos fueron bloqueados y advertidos por los responsables de la Nunciatura. En el edificio en via Po, la Gendarmería Vaticana ha “intervenido rápidamente” para las primeras requisas, así como investigadores y médicos legares, de modo de poder informar a los “superiores de la Santa Sede”, se informó.

Inmediatamente después, probablemente en la noche del lunes y en las primeras horas del martes, fueron advertidas las autoridades italianas. Los hombres de la policía científica efectuaron dos inspecciones en el lugar: uno por la mañana y otro por la noche del martes, enumerando cada fragmento óseo y filmando toda el área.

En el lugar, aseveraron fuentes investigativas, no se encontraron hasta ahora hallazgos distintos de fragmentos óseos, es decir, tejidos orgánicos, restos de ropa, joyas u otros. Pero las investigaciones continuarán y no se excluye que también puedan extenderse, de acuerdo con el Vaticano, a otros locales dentro del edificio construido en 1920 y desde 1959 sede de la embajada de la Santa Sede en Italia.

El tercer elemento cierto es que se necesitará al menos una semana para completar exámenes antropométricos y extraer ADN de los huesos para poder compararlo con los de Emanuela Orlandi y de Mirella Gregori. Siempre que esto sea posible, pues en el caso de que los fragmentos estén deteriorados, o hayan permanecido durante demasiado tiempo expuestos a fenómenos particulares como repentinos cambios de temperatura o humedad, podría ser imposible extraer ADN de la matriz ósea, explicaron expertos. Entretanto, los familiares son cautos con las expectativas. “No quiero ilusionarme -dijo la hermana de de Mirella, María Antonieta- pero en mi corazón espero que esos huesos sean de ella así se le puede dar una palabra final”.

“Si son los huesos de Emanuela, es como si ella muriera hoy”, declaró, por su lado, Pietro Orlandi, que nunca ha dejado de buscar la verdad al respecto.

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