Por las altas temperaturas refuerzan controles en comercios de venta de alimentos perecederos


Frente a la temporada de calor y las fiestas de fin de año, la dirección de Calidad Alimentaria intensificó los controles en las heladerías, en las carnicerías y en las grandes cadenas de supermercados porque “mantener la cadena de frío es fundamental a los efectos de garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores”, aseguró el titular del área, Francisco Lebed.

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“La pérdida de la temperatura óptima de los alimentos refrigerados (4º o 5º), congelados (-12º) y ultracongelados (-24º) en cualquiera de las etapas, desde la producción hasta su puesta en la góndola, puede perjudicar no sólo la calidad sino también la seguridad del producto”, insistió.

Por eso es que dijo que los controles que se realizan abarcan también a los medios de transporte con equipos de refrigeración, que además de las inspecciones rutinarias son sometidos a fiscalizaciones aleatorias y sorpresivas al momento, por ejemplo, de bajar mercadería a un negocio.

A la población Lebed le pidió que adopte recaudos a la hora de hacer sus compras “y se tomen un tiempo para leer detenidamente los rótulos, verificar la fecha de vencimiento, la temperatura de conservación, sacar los productos refrigerados justo antes de hacer la fila de cajas y en lo posible dentro de conservadoras para evitar que pierdan el frío”.

“El baúl de un vehículo estacionado al rayo del sol en verano alcanza temperaturas de entre 45º y 50º, lo que aumenta el riesgo de multiplicación bacteriana y de descomposición de carnes de cualquier tipo, lácteos, frutas y verduras congeladas”, puntualizó.

Lebed informó que los operativos iniciaron por las heladerías, siguieron y continúan por las carnicerías y con los negocios que venden productos navideños. En cualquiera de los tres casos, se toman muestras que son analizadas en el laboratorio de Calidad Ambiental ubicado en Islas Malvinas 1850 y si alguno da mal se decomisa.

Como es habitual que en estas fiestas se consuman cerdos, chivitos y corderos, dijo que el operativo en las carnicerías apunta a combatir la faena clandestina y que las piezas deben contar con el sello de habilitación bromatológica porque “sin inspección veterinaria y sin respeto de las condiciones de asepsia ni de la cadena de frío se generan situaciones de riesgo alimentario e incluso de transmisión de enfermedades zoonóticas en el caso de los porcinos”.

En cuanto a la manipulación de alimentos, recordó algunos conceptos claves: lavarse las manos antes de cocinar, limpiar con agua potable las frutas y verduras y después desinfectarlas con tres gotas de lavandina por cada litro de agua, y no usar los mismos cuchillos ni tablas para cortar alimentos crudos y cocidos porque pueden transmitir bacterias mediante estos utensilios.

“Son nociones sencillas que además de otras conceptualizaciones remarcamos en los cursos que damos los días martes y jueves en la sala de conferencias ubicada en nuestra sede y por la que pasaron en 2015 unas 7.500 personas y en lo que va de este año casi 8.000”, mencionó.

Indicó que las charlas son de carácter gratuito; obligatorias para los comerciantes que gestionan la licencia sanitaria y optativas para el público que quiere conocer las buenas prácticas de manipulación de alimentos.

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