Reforma Laboral: El gran objetivo del oficialismo para este año


El macrismo decidió no llamar a sesiones extraordinarias. Aún no encontró aliados para avalar en el Congreso el decreto que dictó la semana pasada. El peronismo no apoya la reforma laboral.

El Gobierno decidió no convocar a sesiones extraordinarias para febrero. Si bien el presidente Mauricio Macri pretendía que el Congreso avale el proyecto de reforma laboral el próximo mes, el malhumor social causado por el cambio en la fórmula de movilidad jubilatoria y el dictado del decreto de necesidad y urgencia (DNU) sobre reforma del Estado pusieron ese plan en el freezer.

“El Presidente ha tomado la decisión de no convocar a sesiones extraordinarias en febrero y trabajar, a partir de su mensaje el 1 de marzo, en un calendario legislativo regular para, de esta forma, poder dar todos los ámbitos de debate y desarrollo normal a la vía parlamentaria”, informó el jefe de Gabinete Marcos Peña durante una conferencia de prensa.

El ministro coordinador dijo que la decisión fue “tomada en conjunto con las autoridades parlamentarias” y “en función de trabajar en la normalización de la actividad parlamentaria en sesiones ordinarias”.

Tras la aprobación de la reforma previsional, el Gobierno tuvo la intención de avanzar con la modificación de las leyes laborales y convocar a sesiones extraordinarias en febrero. Sin embargo, no contó con el visto favorable de una parte de la Confederación General del Trabajo (CGT) ni de un amplio sector del peronismo.

El martes, el jefe de Gabinete indicó que esa idea quedaba descartada porque escucharon “a los distintos bloques parlamentarios que creen que se puede debatir en sesiones ordinarias de una manera más extensa, construir mayores consensos”.

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