Renuncian los ministros de Cristina y le suman a la crisis económica del país una política


La medida tensiona al máximo la coalición del Gobierno peronista y condiciona a los ministros apadrinados por el presidente Alberto Fernández.

Mininistros y altos funcionarios que responden a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, han presentado este miércoles su renuncia al presidente, Alberto Fernández. La jugada expone las tensiones dentro de la coalición peronista luego de la derrota electoral del domingo. La oferta de salida de los ministros kirchneristas pone bajo fuego al presidente y el resto de los miembros del Gabinete que lo respaldan. Fernández está obligado ahora a rechazarles la renuncia y ceder a las presiones del kirchnerismo; o puede dejarlos ir y armar un nuevo Gabinete sin la principal fuerza política de su Gobierno.

La debacle electoral del Frente de Todos en las elecciones primarias del domingo fue épica. Los precandidatos del peronismo a disputar una banca en el Congreso el 14 de noviembre perdieron en 18 de los 24 distritos del país, incluso la provincia de Buenos Aires, bastión del kirchnerismo. Fernández dijo que había “cometido errores” y prometió subsanarlos. El kirchnerismo inició entonces un juego de presiones para sacar de sus cargos al jefe de Ministros, Santiago Cafiero, y al ministro de Economía, Martín Guzmán, al que achacan los problemas económicos que terminaron por espantar el voto hacia la oposición. Fernández no cedió a la presión y apoyó a sus hombres en distintos actos públicos. El kirchnerismo no esperó mucho más y decidió patear el tablero.

El presidente debe decidir ahora si acepta la salida de los ministros kirchneristas, debilitando así su posición dentro de una coalición que también integran los sectores que responden a Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados. Horas antes de las renuncias, Fernández había compartido un acto oficial con el ministro de Economía. Guzmán es hoy un funcionario bajo fuego. El kirchnerismo considera que no supo administrar la crisis heredada del macrismo y lo culpan de, en nombre del equilibrio fiscal, poner freno a los planes de ayuda social. Una lectura rápida de la derrota electoral del domingo dice que los votantes que en 2019 eligieron al Frente de Todos apoyaron esta vez a Juntos por el Cambio, la coalición del expresidente Mauricio Macri, porque no se sintieron acompañados por el Gobierno durante la pandemia. En pocas palabras: que faltó dinero en sus bolsillos.

La crisis económica se palpa en la calle. La inflación ronda el 50% anual y ha crecido el desempleo hasta el 10,2%. El cierre de comercios e industrias durante la pandemia cambió el humor social. El Gobierno intentó revertir la situación con ayudas al salario y las empresas durante 2020, pero la falta de crédito externo y la necesidad de cerrar un acuerdo con el FMI llevaron a Guzmán a limitar los planes sociales durante 2021. Resta ahora saber qué hará Fernández ante la jugada del kirchnerismo. Cristina Fernández ha movido su ficha y ha exhibido su poder como sostén último de la gobernabilidad. Argentina suma ahora a su crisis económica otra política.

Comments

comments