Todos somos donantes: la Cámara de Diputados aprobó la “Ley Justina”


 

Por unanimidad, la Cámara de Diputados le dio este miércoles sanción definitiva al proyecto de “ley Justina”. El proyecto, que recibió 202 votos afirmativos y que también había sido aprobado por unanimidad en el Senado, está inspirado en el caso de Justina Lo Cane, una menor de 12 años que murió en noviembre pasado en la Fundación Favaloro mientras aguardaba un trasplante de corazón.

Esta nueva ley modificará la legislación actual sobre donación de órganos sancionada en 2005, la cual estableció la figura del “donante presunto”. Aquella norma, si bien establecía que toda persona mayor de edad es donante de órganos, a su muerte la última palabra la tenían los familiares.

“Actualmente, para ser donantes, las personas deben manifestar su voluntad de donar sus órganos. Si una persona muere y no manifestó su voluntad de donar sus órganos se pregunta a sus familiares si sabía cuál era voluntad -explicó la diputada Gabriela Burgos ( Cambiemos), presidenta de la Comisión de Legislación Penal- Con esta ley serán donantes todas las personas mayores de edad. Los que no quieren ser donantes, podrán dejarlo expreso. Esta ley producirá un cambio de paradigma, ya que todos nos vamos a convertir en portadores para poder evitar una muerte por no recibir un órgano, un tejido o una célula.”

Uno de los pasajes más emotivos fue cuando el diputado Juan Pablo Kosiner, jefe del bloque de Argentina Federal, confesó que un hijo suyo, también llamado Juan Pablo, falleció en 2011 también por esperar en vano un trasplante de órganos. “Jamás me imaginé que las circunstancias de la vida me iban a llevar a estar aquí, votando esta ley”, dijo. “¿Por qué esta ley es importante? Porque nadie tendrá derecho a interferir en la voluntad de ser donante de una persona, ni siquiera el familiar más cercano”, explicó.

A continuación, diez puntos clave con los que se buscará que haya más donantes, pero también que el sistema de salud pueda responder en tiempo y forma para que esos órganos lleguen a quien los necesita:

  • Se incorpora la declaración de principios, en la que se destacan los principios en los que se enmarca la ley: dignidad, autonomía, solidaridad y justicia distributiva en la asignación de órganos, equidad.
  • Se explicitan los derechos de donantes y receptores: a la intimidad, privacidad y confidencialidad; a la integridad; a la información y al trato equitativo e igualitario. Se establece la prioridad de traslado aéreo y terrestre de los pacientes con operativos en curso.
  • Se crea el Servicio de Procuración en los hospitales públicos y privados, que deberán contar con servicios destinados a la donación de órganos y tejidos, que permitan garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante. Este servicio deberá contar al menos con un profesional que deberá detectar potenciales donantes, proveer a las familias la información completa y precisa sobre la donación de órganos, garantizar el desarrollo del proceso de donación y generar acciones de difusión y capacitación dentro de la institución. También se establece un régimen de capacitación permanente para el recurso humano afectado al proceso de donación y trasplante.
  • Se incorpora la Donación Renal Cruzada.
  • Se mantiene la manifestación de voluntad expresa negativa o afirmativa a la donación de órganos para los mayores de 18 años.
  • Donantes presuntos. Se mantiene la posibilidad de realizar la ablación de órganos y/o tejidos sobre toda persona capaz mayor de 18 años, que no haya dejado constancia expresa de su oposición a que después de su muerte se realice la extracción de sus órganos o tejidos. En caso de no encontrarse registrada la voluntad del causante, el profesional a cargo del proceso de donación debe verificar la misma conforme lo determine la reglamentación.
  • Menores: se posibilita la obtención de autorización para la ablación por ambos progenitores o por aquel que se encuentre presente.
  • Se simplifican y optimizan los procesos que requiere intervención judicial.
  • Certificación del fallecimiento: se simplifican y optimizan los procesos de diagnóstico de muerte. Se seguirá el protocolo establecido por el Ministerio de Salud de la Nación con el asesoramiento del INCUCAI. Se dispone como hora del fallecimiento del paciente aquella en que se completó el diagnóstico de muerte.
  • Se suma un capítulo dedicado a los medios de comunicación,para el abordaje responsable de los temas vinculados a donación y trasplante de órganos.

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