Tras masiva protesta el Presidente daría marcha atrás con la expropiación de Vicenti


El Presidente lo decidió tras reunirse con el interventor Gabriel Delgado en Olivos. Ahora apuesta al plan del gobernador santafecino Omar Perotti para la cerealera.

Alberto Fernández durmió el proyecto de expropiación y ancló el destino de Vicentin y sus 2.638 acreedores al plan de “intervención” que cinceló en medio de una crisis política el gobernador de Santa Fe, el peronista Omar Perotti, informó ayer Clarín.

El modelo Perotti busca, con otro formato y otros tiempos, lo mismo que el primer movimiento de Fernández: rescatar la compañía, evitar su desguace y quitarle el control a los actuales dueños que, coinciden en Olivos y en Santa Fe, son responsables del derrumbe de la firma.

El presidente sale, a través del atajo que construyó Perotti, de una encerrona: archiva la expropiación, que Fernández siempre consideró antipática y un último recurso, y apuesta a la intervención.

Para reforzar esa línea, el presidente recibió ayer al mediodía, en Olivos, a Gabriel Delgado, el interventor designado por el Gobierno que el juez redujo a «veedor» pero que la IGJ de Santa Fe propone al frente de la intervención, a la vez que suma una butaca para un delegado provincial.

Delgado, a través de allegados, habló de alternativas, evitó la palabra expropiación y apuntó que el propósito es «preservar a los productores y las fuentes de trabajo».

Con el banderazo del sábado, el plan Perotti debe todavía superar un escollo importante: la propuesta de «intervención concursal» -sin expropiación-, que presentó a través de la Inspección General de Justicia (IGJ) de Santa Fe, debe ser aceptada por el juez de la quiebra Fabián Lorenzini.

El viernes, en un fallo controversial, Lorenzini rechazó la intervención dispuesta mediante un DNU presidencial y devolvió el control de la firma a la familia.

«Cuando sabía que se venía la presentación de la provincia, apuró su fallo» dijo a Clarín una fuente de Santa Fe involucrada en el detalle fino del caso Vicentin. «Fue un gesto a favor de los dueños», agregó.

El sábado, por la radio El Destape, Fernández sostuvo que Lorenzini falló «en función del microclima de la zona» más que «a derecho». Perotti entiende que, por la urgencia, el juez no puede dilatar su fallo y se prepara, incluso, para un posible revés, al punto que calcula tener que seguir el espadeo judicial en la instancia superior de ser necesario.

Fernández dijo que el proyecto de expropiación, que puso en stand by la semana pasada como contó Clarín el último jueves, volverá a escena si fracasa el plan Perotti.

«Si el juez rechaza la intervención de la IGJ, será responsable de que vuelva el proyecto de expropiación», dicen en Santa Fe.

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