Un atleta mostró cómo quedó después de casi morir por coronavirus


El atleta Ahmad Ayyad mostró los efectos del coronavirus en su cuerpo. Estaba tan grave que llegó a estar entubado durante 25 días.

La Universidad Johns Hopkins dio a conocer la historia de Ahmad Ayyad, un atleta de 40 años que se encontraba en buena forma, pero se contagió de coronavirus y su vida cambió por completo. Pesaba 97 kilos, de pura fibra muscular.

Antes del covid-19, trabajaba en el negocio minorista de muebles de su familia, boxeaba y levantaba pesas. Jugaba al basquet varias veces a la semana con sus amigos. Pero luego, casi muere a causa de la enfermedad.

Ayyad estuvo conectado a un respirador del Hospital Johns Hopkins durante 25 días y perdió más de 27 kilos durante su terrible experiencia. Los médicos aseguran que tanto su estado físico, como el apoyo de sus allegados lo están ayudando a recuperarse de la enfermedad.

“Fue notable pasar de verlo en su peor momento en la unidad de cuidados intensivo, intubado, profundamente sedado y con el estómago para ayudarlo a respirar, a verlo en su casa. Estaba sonriendo y hablando de lo feliz que estaba de salir a correr y sentarse afuera con el sol en la cara”, destacó Sandra Zaeh, residente de medicina pulmonar y de cuidados críticos, que trató a Ayyad en el hospital y continúa atendiéndolo.

La pandemia de COVID-19 todavía es demasiado nueva para que los investigadores puedan predecir con certeza quién se enferma y por qué. Las estadísticas indican que os pacientes más afectados son mayores de 65 años y tienen enfermedades previas, como obesidad o diabetes.

“No tenía ninguna razón por la cual estaría en mayor riesgo que cualquier otra persona. Pero podría haber factores que aún no entendemos completamente”, expresó Zaeh. Pasó momentos realmente muy duros: no podía hablar.

Natalia West, la especialista pulmonar que lo atendió, indicó: “Tuvimos una conversación completa conmigo hablando y él escribiendo. Lo último que escribió en ese papel fue: ‘Muchas gracias por cuidarme’. Me llenó los ojos de lágrimas. Simplemente parecía una persona muy dulce y amable”.

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