Un Inaudi inspirado en Neruda le contesta a Ciampini


 

La absolución de Marcelo Guagliardo y Daniel Huth, ex dirigentes de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén, hace pocos días por la justicia neuquina en el juicio que se les siguió por encabezar un corte de los puentes carreteros en el 2010, tuvo repercusiones inimaginables en el ámbito político. A tal punto que el fallo judicial fue visto desde distintos lados como un “cachetazo” a la democracia.
Hubo quienes fueron detrás de los sectores sociales que generalmente se ven más afectados por los cortes de ruta. Pechi Quiroga, jefe de gobierno municipal, tiró munición gruesa y apuntó a la justicia. Sugirió la intervención del Consejo de la Magistratura contra el fiscal Federal Adrian García Lois por no acusar a los dirigentes sindicales del gremio docente, y dijo: “con la resolución judicial “han avalado la extorsión y el patoterismo sindical y la presión con un método legal”.
Se movió la estantería y no demoraron en llegar las réplicas. Uno que aprovechó fue el abogado y actual concejal del UNE Mariano Mansilla. “Las agresiones verbales de Quiroga contra el Juez Federal y el Fiscal que intervinieron en la causa en la que se absolvió a los dos maestros, constituyen una brutalidad jurídica y política, que no debe pasar desapercibida”.
También el legislador nacional Alberto Ciampini del FpV, a quien no se lo escuchaba desde aquel fatídico 1 de enero cuando enviaba un saludo a la familia del desaparecido gobernador de Río Negro, Carlos Soria, en un hecho policial sin precedentes, también salió al ruedo y trató a Quiroga de ser un “intendente conservador y reaccionario” por cuestionar “con odio” la decisión de la justicia en absolver a los gremialistas de ATEN. Y hasta trató de patotero al Pechi.
Pero no quedó ahí , el propio Quiroga en rueda de prensa este lunes al ser consultado sobre las declaraciones de Ciampini, simuló un esfuerzo por recordar al diputado nacional. ¿Ciampini, el diputado nacional?, ironizó.
Pero claro, la respuesta estaba por venir. Hoy el actual jefe de gobierno y amigo de Horacio Quiroga, Marcelo Inaudi, se encargó formalmente de responder al kirchnerista Ciampini. Aquí le dejamos parte del texto que llegó a nuestra redacción y que anuncia el comienzo de una batalla lingüística sin desperdicios.
El texto que inspiró a Inaudi fue el poema de amor de Pablo Neruda que se titula: “Me gusta cuando callas” y comienza diciendo (en puño y letra de Marcelo Inaudi): Se llama Alberto Ciampini. Ocupa una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, elegido por la ciudadanía neuquina. Nunca se supo nada de él. Jamás se conoció un solo proyecto. Su voz resulta desconocida, mucho menos defendiendo a la provincia. Su mano siempre estuvo presta y levantada solamente para votar cuanta ocurrencia kirchnerista se sometiera a debate, o para integrar el séquito de aplaudidores rentados de la Presidente.
Semejante ostracismo duró hasta que hizo su aparición pública como Diputado de la Nación, firmando una pintoresca carta de lectores, en lo que constituye la primera noticia que tenemos sobre su actividad legislativa.
Pretendiendo defender los cortes de ruta, comienza su despliegue de erudición con un significativo llamado al “consenso”, al “diálogo” y a la “paz social”, sosteniendo que no hay que “echar leña al fuego”, para, a renglón seguido, tildar al Intendente de Neuquén de “patotero”.
La escuela de Luis D´Elía y de Guillermo Moreno ha calado hondo en el pensamiento de nuestro representante ante la Cámara de Diputados de la Nación. Su profunda contradicción provocaría una seria crisis vocacional al más experimentado psicoanalista. Su desconocimiento sobre el respeto por la ley, sorprende. Su reivindicación de metodologías de corte de rutas, repudiadas por los miles y miles de ciudadanos tomados de rehenes por reclamos sectoriales, no se condice con su carácter de representante del pueblo.
Cuando Ciampini habla de quienes se apartan del estado de derecho, debería pensar más bien en quienes portando palos y quemando gomas, impiden al resto de los ciudadanos de un derecho por demás elemental: circular libremente.
Leyendo a Ciampini, viene a mi memoria la remanida frase de Pablo Neruda: “me gusta cuando callas, porque estás como ausente”.
Veremos como sigue este novelón que tiene a un protagonista al que hoy ya nadie recuerda, el fiscal. De algo si estamos seguros, a esta altura dudamos que “un beso cierre alguna boca”, como sugiere el poema. Continuará…

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