Vaca Muerta: el Gobierno Nacional no intervendrá en el conflicto por los cortes de ruta


Dejará la solución en manos del gobernador Omar Gutierrez.

El mandatario Omar Gutiérrez tiene el apoyo de la Casa Rosada para encausar el conflicto salarial que generó pérdidas millonarias por la caída en la actividad hidrocarburífera. Los trabajadores de la salud autoconvocados mantienen protestas en más de 20 puntos de la provincia.

Cerca de 1000 trabajadores autoconvocados de la Salud mantienen varias rutas -provinciales y nacionales – cortadas en la provincia, en reclamo de un aumento salarial. El conflicto generó pérdidas millonarias en el yacimiento petrolífero Vaca Muerta ya que la actividad hidrocarburífera en la provincia está paralizada.

Los trabajadores piden un aumento del 40% del sueldo bruto, propuesta que el gobierno neuquino desestimó. En cambio, ofreció un bono de $30.000, que luego fue elevado a $40.000, pero pidió a cambio que levanten los cortes. Los trabajadores lo rechazaron y los cortes continuaron. Mientras tanto, debido a la interrupción del tránsito, ya se provocaron pérdidas al país que superan los 190 millones de dólares.

Debido al paro en la actividad hidrocarburífera, el gasto extra yace en reemplazar la producción local de gas con más importaciones o quema de combustibles líquidos. La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) le mandó una carta al gobierno nacional y provincial en la que le advirtió que cada día de paro sale USD13 millones más, ya que se dejan de producir 25 millones de m3 diarios. El escenario se complejiza día a día.

La dificultad en el tránsito genera complicaciones en el traslado de insumos para las maquinarias que operan los pozos y para el personal, que tarda en ser relevado. Hay cerca de 20 cortes activos que durante el fin de semana se vuelven intermitentes, con aperturas parciales, pero que paralizan una parte importante de la actividad petrolera de Neuquén. El conflicto crece y las soluciones no llegan.

El gobierno de Alberto Fernández mira de reojo la situación. El foco de la Casa Rosada es la pandemia. Y, en un segundo lugar, pero de gran importancia, el conflicto que mantienen con la administración porteña que conduce Horacio Rodríguez Larreta. La semana pasada Gutiérrez estuvo reunido con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro. Les explicó los pormenores del conflicto y lo complejo que será destrabarlo.

El gobierno nacional no se va a meter en el problema. Al menos, por ahora. La situación podría cambiar si no hay luz al final del camino. Entienden que la solución está a cargo de la gestión del Movimiento Popular Neuquino, que gobierna la provincia desde 1963. La única intervención oficial estuvo a cargo del Secretario de Energía, el neuquino Darío Martínez, que la semana pasada se reunió con el Jefe de Gabinete y el Ministro de Trabajo local, autoridades de YPF y del resto de las empresas productoras, con el fin de poder gestionar una solución al conflicto.

Entre los cortes que llevan adelante los autoconvocados hay algunos que se están llevando adelante en rutas nacionales. En esos puntos está desplegada la Gendarmería. La decisión del Ministerio de Seguridad, a cargo de Sabina Frederic, es colaborar para contener un posible desborde, pero no avanzar con un desalojo de la ruta.

Tanto en el gobierno nacional como en el provincial entienden que la resolución del conflicto tiene que ser por la vía del acuerdo. Hay motivos. El primero, y principal, es que nadie quiere las fotos de trabajadores de la salud desalojados de las rutas girando en todo el país. En un momento de hipersensibilidad por el impacto de la segunda ola de coronavirus, una imagen de ese estilo les generaría un costo político a las dos gestiones.

Además, entienden que desalojar una de las rutas solo será cortar la manifestación pública del conflicto, pero no ayudará a resolverlo. Si no hay acuerdo en una mesa, tarde o temprano los trabajadores volverán con los cortes. Por eso en Balcarce 50 sostienen que la llave del conflicto la tiene el gobierno de Omar Gutiérrez.

En el Ejecutivo neuquino distinguen con claridad el componente político de la manifestación. Gran parte de los manifestantes, sostienen, están alineados en partidos de Izquierda, mientras que un puñado son de las filas del Frente de Todos. Gutiérrez planteó esa presencia de la militancia oficialista en el reclamo y en el Gobierno le dijeron que no hay forma de controlarlos.

Gutiérrez recibió ayer un ofrecimiento del secretario general ATE, Carlos Quintriqueo, para encontrar una salida al conflicto. En la provincia hay 10.500 trabajadores de la salud. El 10% forma parte de la protesta y no está sindicalizado, mientras que el resto está trabajando y formó parte del acuerdo salarial que se cerró con el sindicato.

El conflicto salarial está generando pérdidas millonarias. La caída de la producción podría generar problemas en el abastecimiento. Hasta el momento se registró una pérdida de unos 3 millones de metros cúbicos y alrededor de 5.000 barriles de petróleo diarios. Ese descenso abrupto en la producción podría llevar al Estado a tener que cortar el gas para las centrales eléctricas o la industria, o a tener que suplantarlo por alternativas más caras. Al día de hoy no hay un solución que esté a punto de concretarse.

Fuente: INFOBAE

Comments

comments